Cartas

Me cuesta escribíos una carta de amor que sepa expresar lo que yo no he podido, me he encontrado tan superflua de letras que conjugadles en la medida exacta imposible me es, y no es por la pulcritud de vuestro cuerpo que añoro, sino por lo inexpresivo que aflora en los secretos nuestros.

Abandonando a los príncipes en la avaricia de ésta furia que hemos erigido no somos las protagonistas de un cuento de hadas, prefiriendo convertirnos en la antítesis de cualquier historia profana que a las princesas coronan, pues nunca, en las fábulas que en la infancia de noche nos leyeren, podríamos imaginar ser calzadas con la zapatilla de un cristal translúcido como nuestro apego, y es que me cuesta decíos amor, que palabra tan corta no es capaz de albergar, en sus cuatro letras, el sentido profundo y llano de ésta emoción que con vuestros labios en pasión convertís, evangelizando en el cuerpo nuestro las plegarias que a las voces de noche acallan cuando entre nuestras manos por los dedos nos escurrimos, transmutándonos en el rapto del céfiro mismo que, faltas de aire limpio y puro que en la censura enturbiamos, por nuestras bocas exhaustas sofocadas aspiramos.

Perdonadme si la palabra amor omito, su morfología me prohíbe expresadle para a vos describir, su simpleza absurda no podría explayar lo inexplicable de palabras miles, faltas todas ellas de la experiencia que a vuestro contorno a mí unen, y no son vuestros ojos de mar calmo quien a mí cieguen, ni vuestros labios de flor fresca quien a mi acallen, es vuestra voz de otoño furtivo que en ocres a mis oídos en frenesís exacerban, son vuestros pasos cautos y descalzos quienes las enajenaciones sentencian el éxtasis por escuchadles, son vuestros desvaríos y locuras quienes de mí trastornan la simpleza de vuestro nombre que en cuatro letras, en su escaza morfología, en vuestra fisonomía con mis besos nombro.

Circunspectas hemos sido, princesas que en bosques perdidas al sueño en la vigilia los cuerpos consuelan, desdeñando príncipes y hadas en el sentido profundo y llano de ésta emoción que con vuestros labios en pasión convertís de cuatro letras que acallo, cuando os digo que os amo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: