Andrea Becquer (Junio 26)

No os quiero en mis recuerdos, en esa memoria ríspida que el tiempo desvanece mientras vos os perdéis en la incertidumbre de éste sepulcro. Muerta está quien para siempre yace, quien a mi herida en torrentes sangrar hiciere, desposeyéndome de la caricia de sus manos, de la humedad de sus labios, del resabio de su boca, odiándole en el tormento por famélica dejadme en la apetencia de su piel que en el lecho ansío. Habéis a mi abandonado, extirpándome los ojos que ciegos en las sombras de la obscuridad vuestra silueta buscan, y sorda mi boca, la lengua seca y árida resquebraja con el nombre vuestro que en sollozos acallo.

Os quiero en mi lecho, con el tacto de nuestras manos que los cuerpos acaricien, sin la pretensión fútil y ufana que en memorias vivís. Os quiero en mis labios con vuestras manos arándome los pechos, en la espalda atándome con vuestros brazos el cuello, susurrándome rijos que sonreír del mórbido placer nos hicieren. Os quiero por mis adentros, recorriéndome en la intransigencia de unos muslos que diligentes al tártaro os guíen, perdiéndonos en las sombras de los contornos nuestros que extrapolados indistinguibles una de otra nos transmutaren; os quiero viva, en éste sepulcro quien a mi herida sangrar en torrentes hiciere.

Muerta está, quien para siempre yace.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: